El gran enemigo: La Placa

La placa está formada por masas invisibles de gérmenes dañinos que se encuentran el la boca y se pegan a los dientes. Estos gérmenes reaccionan con los alimentos que ingerimos produciendo ácidos que atacan al esmalte de los dientes, dejándolos desprotegidos y causan las tan temidas caries dentales. Otros tipos de placa causan enfermedades de las encías. Las encías rojas, hinchadas o sangrantes pueden ser las primeras señales de una enfermedad de las encías. Si la enfermedad de las encías es ignorada, los tejidos que mantienen a los dientes en su lugar se destruyen y eventualmente se pierden los dientes. La placa dental difícilmente puede ser vista, a menos que esté teñida. Puedes colorear la placa al masticar unas tabletas rojas "reveladoras" que se venden en las farmacias. También se puede usar el colorante verde para comidas. El color rojo o verde que mancha y se impregna en los dientes, muestra donde queda todavía placa y dónde debes seguir cepillando para removerla. Colorea así y examina tu dentadura periódicamente para asegurarte de que está removiendo toda la placa. La única manera de eliminar la placa dental es manteniendo una rutina adecuada de limpieza, cepillado de los dientes y limpieza interdental. CÓMO CEPILLARSE LOS DIENTES Debes cepillarte los dientes al menos dos veces al día, preferiblemente por la mañana y antes de ir a la cama. La duración del cepillado ha de ser de un mínimo de dos minutos dedicando 30 segundos a cada una de las partes en que podemos dividir imaginariamente nuestra dentadura, o sea, el exterior, el interior de los de las piezas frontales, el interior de los molares y las zonas de masticado (molares). Esquema de cepillado: - El exterior de los dientes debes limpiarlos colocando el cepillo en un ángulo de 45 grados apoyado en la línea de las encías, realizando movimientos cortos sin ejercer presión, ya que puedes dañar las encías. Si usas cepillo eléctrico lo situarás sobre cada diente sin realizar ningún movimiento ya que el cepillo se encarga de realizarlos. LA LIMPIEZA INTERDENTAL Es muy importante que no olvides realizar una limpieza diaria de las zonas escondidas entre los dientes, zonas éstas más propensas a la aparición de cavidades que acarrean problemas de caries y gingivales. Recuerda que estas zonas representan un 40% de la superficie dental. Existen diferentes métodos para limpiar los espacios interdentales tales como cepillos y cabezales de cepillo eléctrico específicos, pero el más comúnmente usado es el hilo o la seda dental que se usa de la siguiente manera: El uso diario del hilo dental remueve la placa y las partículas de alimentos de entre los dientes y bajo la línea gingival. Enrolla un pedazo de 50 centímetros alrededor de los dedos del medio y aguanta una sección de 2,5 cm. en tensión. CEPILLO Y PASTA DENTAL Los cepillos han de ser cómodos de coger, con un diseño del cabezal que permita un fácil acceso a todas las partes de la boca. Las cerdas del cepillo deben ser suaves pero consistentes a la vez. Al contrario de lo que pueda parecer, los cepillos duros no limpian mejor los dientes. La rigidez de sus cerdas no les permite alcanzar los pequeños rincones de la dentadura. Además, pueden producir un mayor desgaste en el esmalte dental a la vez que pueden provocar lesiones en encías sensibles. Los cepillos dotados de mango flexible pueden ser de mayor efectividad. Otro aspecto fundamental es que no debes olvidar renovar tu cepillo detal, al menos, cada tres meses por el desgaste de las cerdas. En el caso de que observes que los filamentos están muy desgastados, renuévalo cuanto antes. El mercado nos ofrece una gran oferta.

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